
Para el entonces candidato a la presidencia, Sebastián Piñera, el diario “La Nación” se había convertido en una “arma ideológica” y en un “diario de trinchera”, el cual no tenía su carácter ciudadano y además era “poco objetivo”.
Las declaraciones del actual Presidente de la República fueron más que enfáticas respecto al futuro de La Nación, al afirmar que "tengo la firme convicción de que lo mejor para Chile es cerrar el diario”, debido a los roces que mantuvo con este medio durante su última campaña política.
La Concertación, por su parte, se ha encargado de recordarle al presidente estas palabras, con el fin de debatir acerca del presente del diario, ya que los parlamentarios del ex Gobierno alegan una falta grave a los derechos públicos de información, transformando los medios de comunicación masiva en un gran duopolio.
A 100 días desde que Sebastián Piñera asumió el gobierno, calificar como bueno o malo tan corto periodo de tiempo es, según José Piñera, “algo apresurado”. Marcelo Brunet, columnista de La Tercera, es aún más enfático al afirmar que el gobierno ha tenido dificultad en instalarse debido a “20 años de un gobierno de otro signo político”.
El Génesis
El 03 de junio del 2009, en una entrevista dada a la Radio Latina de Limache, el entonces candidato de Renovación Nacional, Sebastián Piñera, anunció su intención de cerrar La Nación, argumentando que el diario no cumplía con el deber de “informar de manera veraz, de ser equitativo ni estar al servicio de todos los chilenos”.
Tras agregar que “los buenos gobiernos no necesitan un diario oficial”, sino que se tienen que “dar a conocer a través de todos los medios de comunicación y de sus obras”, Piñera sostenía que el gobierno de Michelle Bachelet estaba gastando “1100 millones de pesos al mes en propaganda”.
Estas afirmaciones fueron una arista muy recurrida por la oposición a la hora de criticar al actual mandatario. Puesto que, por una parte, Piñera prometía realizar un “gobierno de unidad nacional” y crear un millón de empleos, pero, por otro lado, anunciaba el eventual cierre del diario del Estado de Chile, dejando con ésto a un número indeterminado de periodistas cesantes
Posterior a eso y tras el cierre de campaña, en el Movistar Arena, el martes 02 de septiembre del 2009, Piñera dio un giro a su habitual propuesta de cerrar el matutino. Desde ese día, señaló que en un eventual gobierno suyo, “La Nación va a ser un diario pluralista, respetuoso, y va a tener un estatuto parecido y semejante al de TVN”.
Estas palabras tiene una estrecha relación con las posturas gremialistas que pregona la Coalición, las que consideran que todo orden social debe “basarse en que las sociedades intermedias entre el hombre y el Estado, libremente generadas”. Brunet agrega que “el principio de subsidiariedad, contenido en la Constitución, obliga a un gobierno que cree en dicho principio, a desprenderse de La Nación”.
La Nación y Piñera
Tras el arribo al poder de la Coalición, hubo muchos cambios en la estructura del Poder Ejecutivo y el tema “La Nación” no fue ajeno. El cierre del diario de gobierno estuvo en la agenda pública hasta el 2 de junio de este año año, cuando, en la 32º sesión de la Cámara Baja, se rechazaron dos proyectos de ley de la Concertación que buscaban fortalecer su rol público, con 50 y 51 votos en contra, respectivamente.
‘Analizar los efectos de una posible enajenación de los derechos del Estado en la empresa periodística La Nación’ era el nombre de la sesión extraordinaria en la cual, durante dos horas, y con la presencia en la sala de los ministros del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, los diputados, en una acalorada discusión, manifestaron sus opiniones respecto al tema.
Para Gerson Guzmán, editor de Radio Bío Bío internet, la situación vivida en La Nación no cambia para nada el paradigma de los medios de comunicación chilenos. “La prensa está vendida hace rato”, sentenció el periodista.
Por su parte, Marcelo Castillo, ex director del diario, afirma que “La Nación ha pasado a ser un diario oficialista más, donde decía Bachelet ahora dice Piñera". Sostiene, además, que para lograr un pluralismo en los medios de prensa chilenos hay que garantizar la defensoría de los ciudadanos ante los abusos de los medios y buscar la transparencia en el mercado.
Por qué Piñera no puede cerrar La Nación
Sin embargo y a pesar de todo el trabajo realizado, tanto por la Coalición del Cambio, como por la Concertación y el sindicato de trabajadores del diario, el cierre de La Nación está lejos de concretarse debido a una antigua negociación realizada hace casi 20 años.
Una operación realizada durante el gobierno de Patricio Aylwin, le permitió, a un grupo de personas militantes de la UDI, la Democracia Cristiana y el Partido Socialista, llamado “Colliguay S.A”, tomar control de la empresa periodística ‘La Nación’. Ésta incluye al Diario Oficial y tendría un equivalente monetario cercano a los 20 millones de pesos, correspondiente al 29% de las “acciones preferentes” de la compañía.
De esta forma el Estado no puede tomar ninguna decisión sobre La Nación sin la aprobación de Colliguay S.A., ni siquiera puede nombrar al director del medio y ésta tiene derecho a veto en la designación del directorio. Actualmente los socios de Colliguay son los concertacionistas Raimundo Valenzuela, Luis Eduardo Thayer y Enrique Alcalde.
Colliguay S.A, en varias ocasiones, ha manifestado su beneplácito a la idea de cerrar el diario, con lo cual las pérdidas de La Nación, financiadas por los ingresos del Diario Oficial, se convertirían en millonarias ganancias. Sin embargo, existe un problema: para mantener la propiedad del Diario Oficial la empresa está obligada a publicar La Nación. Si Piñera quisiera cerrar el matutino, la empresa podría dejar de percibir ingresos del Diario Oficial.
En resumen, La Nación seguirá siendo un tema recurrente en la opinión pública mientras no se realicen acciones concretas por parte de la autoridad correspondiente. El ex senador, Nelson Ávila, lo afirma al decir que “la realidad de los medios es el reflejo de una sociedad de mercado, la Nación está con el poder”.
El diario de todos los chilenos, ahora más que nunca, será trascendental para el perfilamiento de los medios de comunicación en Chile y su relación con la política y el desarrollo de la opinión y la cultura en el país.
Excelente publicacion! Muy buen resumen del problema que se produce! Genial la informacion sobre Colliguay SA muy poco conocida por la ciudadania.
ResponderEliminarYa tenemos un sistema electoral bien criticado por la gente, la existencia de un diario de Gobierno no le hace nada de bien a la democracia! La Nacion se debe cerrar!
Felicitaciones por el post!
Te escribí un tremendo comentario, pero se lo llevó la net. Me parece sólido el análisis de hechos y situaciones reales. Así se dejan afuera las críticas "luminosas" y las opiniones al voleo.
ResponderEliminarCuando los periodistas de La Nación hablaron en mi escuela de periodismo me hubiese gustado escuchar estos detalles.