Para nadie es un misterio que la industria musical es pésima en Chile. Es cosa de sintonizar el 99% de los diales de nuestra frecuencia modulada (o ampliada) y encontrarse - en casi todas sus sintonías – con música comercial, generalmente con poco contenido.
Camaradas rockeros, la música en Chile, como dijo un personaje chilensis que no citaré: “nos guste o no nos guste”, no es un arte profesional. Antes de ser músico, eres profesor, estudiante, médico, drogadicto, de derecha o de izquierda. Si deseas creerte el cuento de rockstar, hazlo… toca ebrio en algún bar de mala muerte, ante un público seguramente mucho más ebrio que tú… eso, se llama“under”.
Este “under” nacional se caracteriza por contener un acervo increíble de bandas nacionales de todos los estilos que se puedan cruzar por tu mente (catastros no oficiales hablan de no menos de 5000 bandas en el país). Y es que tener 4 amigos para completar una formación, ya te hace miembro de una banda. ¿Tocas bien? ¡Qué importa viejo! ¡Es Arte!.

Lamentablemente, estimados, esta cultura de no profesionalización musical en Chile, nos ha conducido a buscar en el Estado una mano protectora que regale todas las instancias posibles de diversificación musical. ¿Dónde está el incentivo privado? ¿Dónde están las bandas que por sí mismas salen adelante? Claramente no están ahí, muchas de ellas no son profeta en su propia tierra, muchas de ellas se fueron de Chile porque acá no brillaban en la masa.
La música señores es una empresa, y lo será siempre cuando tú trabajes en función de un producto: tu banda y un objetivo: que tu música llegue a todos los oídos posibles.

¿De qué forma puedo lograr eso?, debes estarte preguntando. ¡Simple! Con dinero, más dinero y por cierto MUCHO sacrificio. Miles de horas sin dormir, cientos de horas sin estudiar ni trabajar (¿) y muchas parejas dejadas de lado. (Así es chiquillas, la guitarra puede más a veces).
¿Cómo puedo ser como aquel guitarrista o vocalista que llegó lejos y su disco fue vendido en México y/o Europa? Insisto, pues con todas las anotaciones que te di acá.
Ahora, si la respuesta es tan simple, ¿por qué no todos estamos en México tocando? Porque somos flojos, estimados. Porque el chileno es flojo y de ahí viene el nombre de esta columna. El 99% de los músicos chilenos no se cree el cuento y ni se saca la cresta en post de lo que quiere, al 99% de los chilenos le da flojera soltar un poco de dinero para grabar un buen disco o una buena canción, producir un buen trabajo.
El 99% de los músicos under, suena pésimo, no invierte en equipamiento ni se propone hacer algo serio y profesional….
El 99% es emergente.
